{"id":286,"featured":1,"modified":"2024-07-25 21:19:07","latitude":-40.76412437857385,"longitude":-71.65394295363512,"title":"El d\u00eda que los Quintupuray del Correntoso jugaron un partido muy especial con el Depo Angostura","address":"","thumbnail":"https:\/\/archivosdelsur.ar\/files\/square_thumbnails\/22fd346a501d122e2843f1c07a029bbb.jpg","creator":["Lucho Sol\u00eds"],"description":"La mirada fija en la pelota. La que fue maltratada por m\u00e1s de una hora descansaba toda embarrada, de un color indefinido, manten\u00eda un delgado equilibrio sobre una champa de pasto que se\u00f1alaba el punto penal. El aire estaba helado, el sol no lograba entibiar el aliento agitado de los jugadores. Levant\u00f3 la vista, mir\u00f3 la cordillera imponente, nevada, conocida. La recorri\u00f3 muchas veces buscando nuevos lugares de invernada para los animales. Sab\u00eda de su rigor y del respeto que se merece. Su nutri\u00f3 de su presencia ancestral. \u201cCapataz\u201d Quintupuray se quit\u00f3 lentamente ambos calzados, qued\u00e1ndose plenamente descalzo. Sinti\u00f3 la caricia g\u00e9lida de la mapu. Record\u00f3 alguna rogativa escuchada en un lejano guillat\u00fan y la rume\u00f3 hacia dentro buscando la fuerza necesaria para afrontar este momento. Por \u00faltimo mir\u00f3 a los ojos a H\u00e9ctor, el arquero del Club Angostura, que estaba guarecido bajo el arco construido con obedientes cipreses. Tambi\u00e9n lo miraba. Fuera del \u00e1rea hechos un racimo de camisetas azules y blancas los jugadores del Deportivo Angostura no daban cr\u00e9dito a lo que estaban viviendo. Un penal para los \u201cQuintu del Correntoso\u201d a los 44 minutos del segundo tiempo. La decisi\u00f3n del \u00e1rbitro era indiscutible, Juan Matuz part\u00eda hacia el arco a enfrentar a H\u00e9ctor con pelota dominada, luego de una habilitaci\u00f3n larga y precisa de Capataz desde casi el c\u00edrculo central. Cuando estaba a punto de sentenciar el partido con un derechazo, en el instante en que estir\u00f3 la pierna para patear recibi\u00f3 un cruce fuerte y recio. Arrastr\u00f3 pelota, pierna y tierra. El Flaco Elorga no tuvo otra alternativa que desparramarlo dentro del \u00e1rea. El peque\u00f1o Matuz aterriz\u00f3 espectacularmente sobre la volc\u00e1nica, ramill\u00e1ndose ambas rodillas. Ahora el campeonato de la liga de Villa La Angostura y alrededores que el Depo hab\u00eda conseguido, luego de jugar partidos incre\u00edbles durante todo el verano, depend\u00eda de un milagro. Porque todos intu\u00edan sobre la potencia y precisi\u00f3n del disparo del n\u00famero cinco de los Quintupuray. \u201cCapataz\u201d recib\u00eda su apodo por la facilidad que ten\u00eda por dar \u00f3rdenes. Las recib\u00edan diariamente sus hermanos que lo apodaron de esa manera. Un sobrenombre que le ca\u00eda tan bien en la cancha. De baja estatura con piernas fuertes y macizas. Rodillas robustas y pies peque\u00f1os. De cara redonda y expresi\u00f3n bonachona, mirada picara. Capataz era el due\u00f1o del medio campo, su territorio era custodiado con bravura, firmeza y buen pie. Capaz de extirparle la pelota a cualquier rival, sin importar el tama\u00f1o y habilitar sabiamente a los delanteros con un pase exquisito. Mientras tanto, para sus adentros, los jugadores del deportivo maldec\u00edan el d\u00eda en que el viejo Jos\u00e9 Luis Barbagelata (presidente del club) se fue de boca. Unos meses antes estaban en el bar \u201cPichi Huinca\u201d matando el tiempo con unos tragos, hablando seguramente de lo invencible que es el club y de c\u00f3mo le hab\u00edan ganado a los de Dina Huapi a pesar del viento salvaje de esa cancha. Que el seleccionado del perilago eran sus hijos que ni siquiera patearon al arco y se comieron seis, entre otras proezas futbol\u00edsticas. Seguramente en un noventa por ciento ciertas y en un diez por ciento alentadas por el vino que ven\u00edan compartiendo. Cuando lleg\u00f3 al bar, a caballo, proveniente del paraje Correntoso uno de los muchachos Quintupuray. De edad incierta, retac\u00f3n, pelos tiesos y negros, ojos rasgados y mirada distante. Pas\u00f3 por el bar para tomar alg\u00fan trago que le alegrara el regreso a la margen norte del lago Correntoso donde vive con su familia y muy cerca de los Matuz del Espejito. Hab\u00eda venido encargar algunas provisiones en \u201cLa Flecha\u201d. Se aproximaban las primeras nevadas y era necesario aprovisionarse. Salud\u00f3 t\u00edmidamente. Al rato se encontr\u00f3, como era costumbre en ese entonces en el pueblo, compartiendo la charla y los tragos con don Barbagelata y sus amigos. Nadie sabe c\u00f3mo fue, pero en esa tarde de Abril, entre vinos y alg\u00fan licor qued\u00f3 pactado el partido que pondr\u00eda en juego la copa de Villa la Angostura ganada este a\u00f1o por el Club Angostura. Seguramente se habr\u00e1 puesto en duda la capacidad deportiva de los del Correntoso y tocado en su orgullo el joven Ignacio Quintupuray debe haber dicho: \u201ccuando quieran y donde quieran, los Quintu ah\u00ed vamos a estar\u2026 si se animan\u201d (ya por dem\u00e1s envalentonado) Esa tarde se separaron con el compromiso de encontrarse el domingo veintid\u00f3s de mayo a jugar el famoso partido. El desaf\u00edo estaba hecho. Bastaba la palabra. Nada que firmar. Nadie podr\u00eda volverse atr\u00e1s. Cuando los del club se enteraron del desaf\u00edo en un principio les molest\u00f3. Poner en juego el torneo en un solo partido as\u00ed porque s\u00ed no parec\u00eda razonable. Pero tampoco representaba un riesgo el equipo armado por los Quintupuray del Correntoso, si nunca jugaron en el pueblo. Por otro lado cuando Capataz escuch\u00f3 de su sobrino lo del desaf\u00edo que hab\u00eda armado le pareci\u00f3 divertido. El problema es que el reto era al futbol. Si fuera de doma o de pesca o hasta de hacer asados no dudaba de un triunfo seguro. Pero f\u00fatbol\u2026 ni sumando a los Matuz llegaban a once, tendr\u00edan que jugar hasta los pe\u00f1i. \u201cPero que va a hacer\u2026 recular nunca\u201d. As\u00ed fue como el club angostura despu\u00e9s de coronarse campe\u00f3n invicto, con Bruno Barbagelata como goleador con 38 goles en catorce partidos y la valla menos vencida habiendo recibido apenas cinco goles. Pusieron en juego su trofeo y tambi\u00e9n su orgullo ante un equipo totalmente amateur formado por una familia: los Quintupuray del Correntoso. As\u00ed fue como el 22 de Mayo de 1960 a las 13. 30 hs en la cancha del once. Con todo el pueblo instalado alrededor de la cancha se jug\u00f3 uno de los partidos m\u00e1s extra\u00f1o del que se guarde memoria en la regi\u00f3n. Por un lado el Club Angostura con todos sus pergaminos y experiencia. Vestidos de manera impecable, camisetas a bastones azul y blanco, pantalones azules, medias a rayas azules y blancas. Por el otro un grupo de muchachos que se notaba a lo lejos que eran parientes. Con rasgos comunes, petisos, de pelo negro y lacio, fuertes. No ten\u00edan camisetas propias, los rivales les prestaron un juego de camisetas de repuestos que usaban para entrenar color blanco. Hab\u00eda jugadores muy peque\u00f1os de edad, los delanteros no parec\u00edan tener m\u00e1s de catorce a\u00f1os, en cambio los defensores superaban ampliamente los cuarenta y cinco. Evidentemente una familia dispuesta a defender el honor. No es de sorprenderse que todo el partido se jugara en el campo de los Quintu. Mas del ochenta por ciento del tiempo de jug\u00f3 en el \u00e1rea de ellos. Fue una tarde fat\u00eddica para los campeones, Bruno ten\u00eda el arco cerrado, pate\u00f3 de todos lados sin poder vencer al arquero, siempre alg\u00fan Quintu se interpon\u00eda en el disparo. Parec\u00edan ser m\u00e1s de veinte jugadores en la cancha. Esa tarde ten\u00edan una suerte sobrenatural, cuando la pelota parec\u00eda entrar en el \u00e1ngulo se desviaba como producto de alg\u00fan efecto extra\u00f1o o del viento. Lo cierto es que no hubo forma de vencerlos. En el entretiempo el t\u00e9cnico del Club areng\u00f3 a sus jugadores record\u00e1ndoles que la historia de la camiseta estaba en juego y que ser\u00eda una deshonra perder un partido de esta naturaleza con este equipo de improvisados. Para sus adentros sabia que alguna fuerza sobrenatural los estaba ayudando. No cab\u00eda otra explicaci\u00f3n. \u00c9l mismo escuch\u00f3 las rogativas en mapuzungun que realizaron los Quintu antes de iniciar el partido bajo un mait\u00e9n donde se prepararon para el partido. Esa idea disparada como una flecha se aloj\u00f3 tambi\u00e9n en la cabeza de los jugadores. El temor creci\u00f3 y empez\u00f3 a consumir fuerzas, los disparos sal\u00edan sin convicci\u00f3n, los pases d\u00e9biles. El ataque letal del club no pudo batir la valla de don Eugenio Quintupuray que como un gato ataj\u00f3 todo lo que le tiraron. Por todo esto nadie pod\u00eda dar cr\u00e9dito a lo que suced\u00eda a los cuarenta y cuatro minutos del segundo tiempo. \u201cCapataz\u201d volvi\u00f3 a acomodar la pelota que se resist\u00eda a quedarse sobre la champa elegida. H\u00e9ctor, el mejor arquero que tuvo el club en toda su historia, por actitud, porque sus movimientos se comparan con la velocidad del movimiento de las alas de un picaflor, se ten\u00eda mucha fe. Pero estaba fr\u00edo no hab\u00eda tocado una pelota en todo el partido. Por momentos charlaba con sus amigos que estaban tras el arco, hasta le alcanzaban un mate para tranquilizar su ansiedad. Quince y treinta horas. Capataz tiene decidido el lugar hacia d\u00f3nde va a dirigir el disparo. Mira por \u00faltima vez a sus jugadores, encuentra miradas de apoyo. Se encuentra con los ojos de H\u00e9ctor. Inicia la corta cerrera hacia el bal\u00f3n. \u00c9l, la pelota, el lago, el bosque, las monta\u00f1as son uno. A la mapu no le importan los huincas, los mapuches, el desaf\u00edo, ni siquiera el futbol. Decide que es momento de desperezarse y hacerse escuchar. Se sacude con una desconocida violencia. El 22 de Mayo de 1960** ser\u00e1 recordado, entre otras cosas, en Villa la Angostura por este fabuloso partido. Adem\u00e1s de haberse registrado el movimiento s\u00edsmico m\u00e1s grande del que se tenga memoria en la regi\u00f3n y el m\u00e1s violento de la historia del mundo. No pudo patearse el penal, la gente corri\u00f3 a los gritos buscando donde protegerse del movimiento desconocido. La paz tard\u00f3 en llegar. La noche los encontr\u00f3 a todos trabajando unidos, juntos. Arreglando los destrozos, buscando los animales asustados, reparando techos caidos. Hoy cada vez que se cruzan en el pueblo don H\u00e9ctor Barbagelata con Capataz Quintupuray se miran nuevamente, mutuamente. Las palabras sobran. El Pichi Huinca no existe m\u00e1s, el pueblo cambi\u00f3, los autos y los turistas dominan el paisaje, el Club sigue cosechando triunfos, los Quintupuray mansos y sabios viven en armon\u00eda con la mapu a orillas del Correntoso. Ellos con un par de arrugas m\u00e1s, muchas vida en la espalda, saben que tienen algo pendiente. Seguramente lo dirimir\u00e1n frente a frente, solos, sin p\u00fablico. Ellos frente a frente separados por una pelota y rodeados por la Cordillera que con paciencia observa. Tal vez lo hagan el 4 de Junio del 2011***, a la misma hora, en el mismo lugar. LUCHO SOLIS Quintupuray* (en mapuche): \u201cdonde se ven flores al pasar\u201d **22 de Mayo de 1960 a las 15.30hs Sismo de Valdivia (el m\u00e1s grande de la historia registrado) *** 4 de Junio de 2011, erupci\u00f3n del volc\u00e1n Puyehue que cubri\u00f3 de cenizas Villa L angostura por meses. Fotos: Museo Hist\u00f3rico Regional de Vla, del Club Angostura, Miguel Cardenas y Lof Quintupuray<br \/><iframe width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/jsBR1NfaUeQ?si=dTBhpkOHkFwrs0B5\" title=\"YouTube video player\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe>","sponsor":"","subtitle":"Entre terremotos y erupciones apocal\u00edpticas un 22 de mayo de 1960 a las 15, 11 hs\r\n","accessinfo":"","lede":"El t\u00edtulo enga\u00f1a pero a medias.\r\nHace a\u00f1os el profesor Lucho Sol\u00eds fan\u00e1tico de todo lo que tenga que ver con la redonda, escribi\u00f3 un cuento ficcionado acerca de un supuesto partido que se jug\u00f3 el mismo 22 de mayo de 1960. Lo present\u00f3 en la revista Rescate hace varios a\u00f1os. \r\n\r\nEl terremoto con epicentro en Valdivia fue el m\u00e1s grande de la historia contempor\u00e1nea con 9,5 grados en la escala Ritcher. Dej\u00f3 miles de muertos y desaparecidos. Fue seguido por un devastador tsumani y la erupci\u00f3n de varios volcanes.\r\n\r\nLucho aclara que aunque el cuento rescata a jugadores y dirigentes reales en la larga historia del Depo como Jos\u00e9 Luis Barbagelatta, Hector y Bruno Barbagelatta, el flaco Elorga y lo mismo hace con familiares Quintupuray desde Capataz hasta Eugenio y sus vecinos del Espejito como Juan Matus es solo una hermosa ficci\u00f3n de c\u00f3mo se viv\u00eda el futbol en la d\u00e9cada del 60 en la cordillera angosturense.\r\n\r\nEl cuento \u201cEl d\u00eda que los Quintupuray del Correntoso jugaron por primera vez\u201d est\u00e1 le\u00eddo por el mismo Lucho  La propuesta que le hicimos fue confeccionar un audiorelato al cual ilustramos con muchas fotos del m\u00edtico club Angostura. Queremos agradecer a don H\u00e9ctor Barbagelatta su aporte y ojal\u00e1 podamos seguir conociendo las historias del Club Atl\u00e9tico  Deportivo y Social  Villa la Angostura m\u00e1s adelante.","website":"","related_resources":[],"factoids":[],"files":{"https:\/\/archivosdelsur.ar\/files\/fullsize\/22fd346a501d122e2843f1c07a029bbb.jpg":{"id":1282,"mime-type":"image\/jpeg","title":"Untitled","thumbnail":"https:\/\/archivosdelsur.ar\/files\/square_thumbnails\/22fd346a501d122e2843f1c07a029bbb.jpg","description":"Archivos del Sur"},"https:\/\/archivosdelsur.ar\/files\/fullsize\/5ee5f679dbf4aecc17e30dfa0a5efab1.jpg":{"id":1281,"mime-type":"image\/jpeg","title":"El Depo","thumbnail":"https:\/\/archivosdelsur.ar\/files\/square_thumbnails\/5ee5f679dbf4aecc17e30dfa0a5efab1.jpg","description":"coleccion H\u00e9ctor Barbagelatta | Archivos del Sur"},"https:\/\/archivosdelsur.ar\/files\/fullsize\/1b852851dda841edd3ae4aa4eb53c36a.jpg":{"id":1280,"mime-type":"image\/jpeg","title":"erupcion Volcan Puyehue, 1960","thumbnail":"https:\/\/archivosdelsur.ar\/files\/square_thumbnails\/1b852851dda841edd3ae4aa4eb53c36a.jpg","description":"Vista desde Bariloche, coleccion Museo Historico Regional VLA | Archivos del Sur"},"https:\/\/archivosdelsur.ar\/files\/fullsize\/4c41f139a3bf69d5f12be20a55772800.jpg":{"id":1283,"mime-type":"image\/jpeg","title":"antigua cancha en lomas del Correntoso, lote 9 VLA","thumbnail":"https:\/\/archivosdelsur.ar\/files\/square_thumbnails\/4c41f139a3bf69d5f12be20a55772800.jpg","description":"colecci\u00f3n Antriao | Archivos del Sur"},"https:\/\/archivosdelsur.ar\/files\/fullsize\/9548c0851a37ab637d64b758cf56832c.jpg":{"id":1278,"mime-type":"image\/jpeg","title":"Untitled","thumbnail":"https:\/\/archivosdelsur.ar\/files\/square_thumbnails\/9548c0851a37ab637d64b758cf56832c.jpg","description":"coleccion H\u00e9ctor Barbagelatta | Archivos del Sur"},"https:\/\/archivosdelsur.ar\/files\/fullsize\/2d09f4338fe22441f033ed130263f492.jpg":{"id":1279,"mime-type":"image\/jpeg","title":"Untitled","thumbnail":"https:\/\/archivosdelsur.ar\/files\/square_thumbnails\/2d09f4338fe22441f033ed130263f492.jpg","description":"Archivos del Sur"}}}