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  <title type="text">Archivos del Sur</title>
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    <title type="html"><![CDATA[Un pariente del Kaiser fue administrador de la estancia san Ramón – A comienzos del siglo XX, el Nahuel Huapi parecía un principado alemán]]></title>
    <summary type="html"><![CDATA[<p><img src="https://archivosdelsur.ar/files/fullsize/290528718f724dcbccf4b333f2c4cf6c.jpg" alt="Instalaciones de la estancia San Ramón en las primeras décadas del siglo XX. " /><br/><p><strong><em></em></strong></p><p>A través de sociedades comerciales, capitales alemanes se hicieron con decenas de miles de hectáreas, tanto en jurisdicción rionegrina como neuquina.</p><p>
Después de las maniobras especulativas que caracterizaron el origen de la propiedad privada en Bariloche y el Nahuel Huapi, capitales alemanes se hicieron de establecimientos rurales característicos de la región, a tal punto que una de las estancias emblemáticas de la zona contó con un administrador que estaba emparentado directamente con el Kaiser Guillermo II. Al infortunado monarca le tocó ser el último emperador de Alemania, además de rey de Prusia.</p><p>
Eran los tiempos de la todopoderosa Sociedad Anónima Comercial y Ganadera Chile-Argentina, que tenía sede central en Puerto Montt y, precisamente, tuvo como socios mayoritarios a empresarios de origen germano. En efecto, “un conjunto de estancias próximas al lago -tanto en territorio neuquino como rionegrino- fueron adquiridas por accionistas de la Chile-Argentina en los primeros años del siglo XX”, corroboran las investigaciones de la historiadora Laura Méndez.</p><p>
Fue así como “en 1908 compraron la estancia San Ramón (en Río Negro), la que se escrituró a nombre del principado de Schaumburg Lippe, un antiguo estado alemán. El administrador de San Ramón, el barón Luis von Bülow, era primo del Kaiser Guillermo II”, es decir, un integrante de la nobleza prusiana. Guillermo reinó desde 1888 hasta 1918, cuando fue desplazado del poder por la revolución de ese año, al término de la Primera Guerra Mundial.</p><p>
Además, hay que considerar que otro Von Bülow, Bernhard, fue canciller de su país entre 1900 y 1909, es decir, titular del Poder Ejecutivo. En una nota al pie de su trabajo, la historiadora barilochense puntualizó que “esta estancia siempre estuvo vinculada con ciudadanos alemanes. En 1919 administró San Ramón la baronesa Clara von Reitznitz y desde 1920 el señor Karl Lexow”.</p><p>
El libro al que nos remitimos es “Estado, frontera y turismo. Historia de San Carlos de Bariloche” (Prometeo-2010). En aquella digresión, añade Méndez, siempre en relación con la estancia San Ramón, que “el 8 de marzo de 1926 la compró el grupo alemán Treuband Sociedad de Administración y Mandatos. El 26 de marzo de 1968, la Sociedad Anónima de Industrias Rurales, representada por Cristian Lahusen, germano acopiador de lana, poseedor de una red de almacenes que competía con Mauricio Braun (La Anónima). Lahusen era también agente de la compañía marítima Hamburgo Sudamericana”.</p><p>
En el ejido urbano, a partir de 1939 Casa Lahusen tuvo su sede en Juramento y 20 de febrero, edificio que construyeron Carlos y Francisco Oertle. Pero volvamos al ambiente rural que tanto interesó a la alcurnia alemana: “De esta estancia -en la cual se contaban, además de la casa principal, el puesto de capataz, una casa para el mayordomo, un galón de esquila y un plantel de animales finos- fueron asiduos visitantes aristocráticos alemanes y científicos, como el conde Von Bucle, que era a la vez accionista de la Chile-Argentina”, suma el relato de Méndez.</p><p>
Además, “otro noble vinculado con la empresa fue el barón Alfredo von Lilienthal, quien se estableció por unos años en el brazo Machete del lago Nahuel Huapi, en tiempos que se especulaba con la apertura de un camino a Chile por ese paso. En febrero de 1910, el ministro plenipotenciario alemán Von Isubotmann, representante de su majestad Guillermo II, viajó a Chile y desde Puerto Montt hizo una excursión al Nahuel Huapi; lo que demuestra el interés que la zona del Gran Lago despertaba en Alemania, tanto entre miembros del gobierno como entre accionistas de la Chile-Argentina”, resalta la investigación.</p><p>
Otras estancias que pasaron a engrosar el descomunal patrimonio de la Chile-Argentina “fueron San José y Piedra del Águila, además de 30.000 hectáreas sobre el lago Nahuel Huapi y otras 60.000 con ubicación no especificada”. Del otro lado de los hipotéticos límites jurisdiccionales, “se conformaron en las tierras adquiridas seis estancias con gran producción: Meliquina, Chacabuco (también con tierras en Río Negro), Quemquemtreu, Collón Cura, Sañico y La Teresa”.</p><p>
Todas en los departamentos Huilliches, Lácar, Los Lagos y Collón Cura de Neuquén. “En Quemquemtreu (no confundir con el paraje cercano a El Bolsón) vivió el administrador general de la empresa, Federico Olshaussen y para 1920, Erich von Bischoffshausen”, completa el trabajo de Méndez. No por nada otro investigador, el agrimensor Cristian Müller, llegó a decir más en serio que en broma, que a comienzos del siglo XX el límite entre Gran Bretaña y Alemania quedaba en el Ñirihuau.</p><p>
Adrián Moyano                                                                                                                          Fuente: El Cordillerano 2024</p></p><p><em><strong><a href="https://archivosdelsur.ar/items/show/287">For more, view the original article</a>.</strong></em></p><p></p>]]></summary>
    <published>2024-07-29T20:18:20+00:00</published>
    <updated>2024-07-30T12:17:12+00:00</updated>
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      <name>Adrián Moyano</name>
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    <title type="html"><![CDATA[Historia de inmensos arreos en la cordillera – Desde El Manso al frigorífico Cochamo]]></title>
    <summary type="html"><![CDATA[<p><img src="https://archivosdelsur.ar/files/fullsize/79acce5822a59c70534971524a64b4e9.jpg" alt="Puerto Montt en 1906. " /><br/><p><strong><em>La Sociedad Agrícola y Frigorífica Cochamó tenía campos de invernada de este lado y un frigorífico en el poblado trasandino. Un circuito de arrieros que nada tenía que envidarles a las posteriores películas de cowboys.</em></strong></p><p><span style="vertical-align: inherit;"><span style="vertical-align: inherit;">No es el argumento de una película de vaqueros. </p><p>En 1906, una compañía chilena que tenía campos de invernada al sur del Nahuel Huapi adquirió más de 120 mil cabezas de ganado en Bahía Blanca. Antes de cruzar la cordillera, el enorme rebaño se recuperó por estas latitudes para luego seguir su destino a través de El Manso con destino final Cochamó. Desde hoy, es difícil imaginarse tamaña movilización de animales y arrieros por parajes tan paradisíacos y más bien turísticos. La gran operación tuvo como impulsora a una compañía cuyo accionar es un tanto desconocido por los relatos históricos barilochenses. “En junio de 1904 se suscribieron en la ciudad de Puerto Montt las acciones de la Sociedad Agrícola y Frigorífica Cochamó, que se proponía explotar los productos de la ganadería en los territorios de Chubut, Río Negro y parte sur de Neuquén, así como de los territorios concedidos por el gobierno de Chile a Tomás Austin, que habían sido transferidos a esa sociedad. La sede de la nueva compañía era la localidad de Santiago de Reloncaví”. La introducción es la que redactó la historiadora Laura Méndez para “Estado, frontera y turismo. Historia de San Carlos de Bariloche” (Prometeo-2010). Hace 120 años, la economía del pueblo estaba íntimamente ligada al acontecer trasandino, hacía dos de su reconocimiento como poblado por el célebre decreto de Julio Roca y Wenceslao Escalante y su economía era sobre todo agrícola, ganadera y forestal. En ese contexto, del otro lado de la cordillera y no tan lejos de aquí, “en Cochamó se desarrolló un frigorífico, una grasería y una barraca-bodega para la compra de productos agrícolas de territorios vecinos. Toda la carga helada se colocaba en la costa del Pacífico, en las ciudades de Valparaíso, Antofagasta e Iquique”, según la investigación de Méndez. “La Sociedad también se dedicaba a importar mercaderías extranjeras para atender el consumo de los habitantes del Chubut, con el objetivo -según manifestaran sus propietarios- de abaratar el nivel de vida para atraer estancieros”. El extremo suroeste del Territorio Nacional de Río Negro también estaba en su área de influencia. “El capital inicial fue de tres millones de pesos. Su primer directorio estuvo formado por Rafael Sotomayor, Manuel Salinas, Ramón Serrano, Enrique Budge, Ismael Tocornal y dos grandes accionistas del comercio de Valparaíso”. Con ese impulso, “entre 1904 y 1910 la Cochamó tuvo una intensa actividad comercial que dinamizó la región del Reloncaví en territorio chileno. Esta región superó en esos años los 1.200 habitantes, la mayoría de ellos trabajadores de la industria maderera o dedicados a tareas vinculadas al arreo de ganado y transporte de mercaderías”. Por su parte, en la cercana Puerto Montt, la población superaba los 7 mil habitantes para 1907. “Al abrirse al comercio el puerto terrestre de El Manso, el camino era transitado no sólo por gente y animales de la compañía,sino por muchos particulares que venían con arreos de sus propias crianzas que tenían en la Argentina, hacendados establecidos en El Manso, Foyel, El Bolsón y Cholila”, añade la investigación de la historiadora. En ese contexto, “la exportación e internación de la mercadería que hacía la Cochamó a través de vapores, buques, velas y lanchas, era, en su gran mayoría, para exportar a la Patagonia”. Para esas faenas prestó gran servicio “el Reloncaví -vapor de la empresa- (que) traía provisiones a los habitantes al sur del lago Nahuel Huapi y llevaba a Chile grandes lanchas a remolque, algunas veces cargadas de maderas y otras -la mayoría- de animales, sobre todo bovinos, caponada y caballos”. De manera que los arreos alternaban tramos terrestres con lacustres o marinos, si se tiene en cuenta que el seno de aquel nombre es una entrada del mar que llega prácticamente a la cordillera. El panorama que ofrecía la cordillera a comienzos del siglo pasado nada tenía que envidiarles a las recurrentes escenas de los westerns. “En esta época pasaban a diario por Cochamó grandes tropillas de cargadas, que tomaban el camino al boquete. El 27 de abril de 1906, por ejemplo, la Sociedad Agrícola y Frigorífica Cochamó adquirió en Bahía Blanca 120.000 cabezas de ganado lanar, mil yeguarizos de los planteles Lincoln y Rambuillet, útiles y enseres por valor de 600.000 pesos, además de 5.000 vacunas. Todos los animales pasaron a las invernadas que poseía la compañía al sur del Nahuel Huapi […] para después beneficiarlos (sic) en el frigorífico Cochamó”. Movimiento tan considerable y generó consecuencias. “En sus primeros años de funcionamiento, la Sociedad creció rápidamente y contó con el apoyo del Ministerio del Interior chileno, que determinó en 1905 el traslado de las autoridades de Chamiza a Cochamó y recomendó a la intendencia que nombrara al gerente de dicha compañía, señor Primo, como delegado de la sección gubernamental”. Pero tamaña efervescencia se evaporó tan rápido como surgió. Después de 1911, se pierden pistas sobre la actividad de la empresa ganadera. Múltiples factores apuraron su declive y el de la cultura ganadera en la cordillera rionegrina. Por Adrián Moyano para El Cordilleranosi se tiene en cuenta que el seno de aquel nombre es una entrada del mar que llega prácticamente a la cordillera. El panorama que ofrecía la cordillera a comienzos del siglo pasado nada tenía que envidiarles a las recurrentes escenas de los westerns. “En esta época pasaban a diario por Cochamó grandes tropillas de cargadas, que tomaban el camino al boquete. El 27 de abril de 1906, por ejemplo, la Sociedad Agrícola y Frigorífica Cochamó adquirió en Bahía Blanca 120.000 cabezas de ganado lanar, mil yeguarizos de los planteles Lincoln y Rambuillet, útiles y enseres por valor de 600.000 pesos, además de 5.000 vacunas. Todos los animales pasaron a las invernadas que poseía la compañía al sur del Nahuel Huapi […] para después beneficiarlos (sic) en el frigorífico Cochamó”. Movimiento tan considerable y generó consecuencias. “En sus primeros años de funcionamiento, la Sociedad creció rápidamente y contó con el apoyo del Ministerio del Interior chileno, que determinó en 1905 el traslado de las autoridades de Chamiza a Cochamó y recomendó a la intendencia que nombrara al gerente de dicha compañía, señor Primo, como delegado de la sección gubernamental”. Pero tamaña efervescencia se evaporó tan rápido como surgió. Después de 1911, se pierden pistas sobre la actividad de la empresa ganadera. Múltiples factores apuraron su declive y el de la cultura ganadera en la cordillera rionegrina. Por Adrián Moyano para El Cordilleranosi se tiene en cuenta que el seno de aquel nombre es una entrada del mar que llega prácticamente a la cordillera. El panorama que ofrecía la cordillera a comienzos del siglo pasado nada tenía que envidiarles a las recurrentes escenas de los westerns. “En esta época pasaban a diario por Cochamó grandes tropillas de cargadas, que tomaban el camino al boquete. El 27 de abril de 1906, por ejemplo, la Sociedad Agrícola y Frigorífica Cochamó adquirió en Bahía Blanca 120.000 cabezas de ganado lanar, mil yeguarizos de los planteles Lincoln y Rambuillet, útiles y enseres por valor de 600.000 pesos, además de 5.000 vacunas. Todos los animales pasaron a las invernadas que poseía la compañía al sur del Nahuel Huapi […] para después beneficiarlos (sic) en el frigorífico Cochamó”. Movimiento tan considerable y generó consecuencias. “En sus primeros años de funcionamiento, la Sociedad creció rápidamente y contó con el apoyo del Ministerio del Interior chileno, que determinó en 1905 el traslado de las autoridades de Chamiza a Cochamó y recomendó a la intendencia que nombrara al gerente de dicha compañía, señor Primo, como delegado de la sección gubernamental”. Pero tamaña efervescencia se evaporó tan rápido como surgió. Después de 1911, se pierden pistas sobre la actividad de la empresa ganadera. Múltiples factores apuraron su declive y el de la cultura ganadera en la cordillera rionegrina. Por Adrián Moyano para El Cordillerano</span></span></p><p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/rzWD8SJkPTM?si=Ys3FUUpcb133Y0Xc" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p></p><p><em><strong><a href="https://archivosdelsur.ar/items/show/288">For more, view the original article</a>.</strong></em></p><p></p>]]></summary>
    <published>2024-07-29T22:34:08+00:00</published>
    <updated>2024-08-02T12:53:04+00:00</updated>
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