<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
  <title type="text">Archivos del Sur</title>
  <updated>2026-04-14T22:58:39+00:00</updated>
  <generator uri="http://framework.zend.com" version="1.12.20">Zend_Feed_Writer</generator>
  <link rel="alternate" type="text/html" href="https://archivosdelsur.ar/"/>
  <link rel="self" type="application/atom+xml" href="https://archivosdelsur.ar/items/browse?output=rss2"/>
  <id>https://archivosdelsur.ar/</id>
  <author>
    <name>Archivos del Sur</name>
    <uri>https://archivosdelsur.ar</uri>
  </author>
  <link rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/"/>
  <entry>
    <title type="html"><![CDATA[Historias de desalojos y resistencias: Elma Quiroga Antriao <br />
<br />
 – Doña Elma Quiroga Antriao recuerda con dramatismo los peores momentos de aprietes en los años 80.]]></title>
    <summary type="html"><![CDATA[<p><img src="https://archivosdelsur.ar/files/fullsize/d38ddc2fcadd977a8a947c1075da46e7.jpg" alt=" Dibujo realizado por el artista Chelo Candia en homenaje a Doña Elma" /><br/><p><strong><em><em>En los últimos dos articulos hicimos un repaso de la presencia preexistente de los Antriao en el llamado paraje Correntoso, en especial en las tierras donde vivieron Juan Bautista Antriao y Carmen Rails, abuelos de Elma Quiroga. Hoy nos meteremos de lleno en como fue la maniobra que intentaron a fines de los ´80 para “trasladar” a doña Rosenda y familia y obtener las costas del Nahuel Huapi para la avanzada inmobiliaria que se desarrollará pocos años después.</em></em></strong></p><p><br />
…Y no tenía ni siquiera un poquito de humanidad de parte de ellos hacia nosotros, porque ¡cómo nos querían sacar con una máquina a nosotros! ¡15 días nos dieron para movernos! Y después cuando yo me iba a salir faltaba un día, decía, viene la topadora, levanta todo y ustedes afuera. Y el señor (...) me decía, yo te cambio el terreno, te doy 10 mil metros acá arriba, donde desalojó a la abuela Saavedra. 10 mil metros me daban allá, los fui a caminar. Y me cansé de caminar, pero había una hija y me dice, allá no tenemos lago ¿dónde nos vamos a bañar? Entonces por eso más, escuché acá a mi compañero (José Miranda), y gracias a Dios, nos quedamos…</p><p>
Una de las hijas de Elma era una niña de 10 años en aquellos momentos de angustia y lo cuenta así:<br />
…Mirá no recuerdo el orden cronológico, si recuerdo de niña, que solía venir la policía, venia gente bien vestida de traje, venía gente con ropa de marca, pensá que nosotros no teníamos ni para la ropa, la comida nunca nos faltó. Un día era pancutra, al otro día harina tostada, al otro día concones y fideos caseros y empezamos de nuevo, no había carne ni yogur ni frutas, solo lo que se cosechaba acá. Era gente que deduzco yo que eran los arquitectos, abogados y contadores. Cuando veo en el título de mi mamá los apellidos Lanusse, Dotras, claro era la gente que venía, no recuerdo que se hayan presentado como abogados o contadores, casi siempre había gente del pueblo y yo no sabía de qué lado estaban porque ellos venían o como resguardando a la gente que visitaban a mi abuela (Rosenda) o si era gente que venía a constatar no sé qué, habría que mirar en los datos históricos quienes estaban en ese momento…<br />
¿Qué le decían a doña Rosenda? <br />
Mira cuando las cosas se ponían pesadas la abuela solía apartarnos un poco, pero cuando ella solía llorar, yo le preguntaba, porque yo dormía con ella en el mismo catre. En ese catre cuando ella lloraba y un día le pregunté:- ¿por qué lloraba de día y de noche?, ¿a que le tenía tanto miedo?, ¿qué era lo que habían hablado ese día? y ella me dijo que en más de una oportunidad la amenazaron con prenderle fuego a ella en la casita con los nietos adentro,  y yo le decía a la abuela que no tuviera miedo que dios nos cuidaba. Usted me enseñó a mí que dios me cuidaba, y yo le decía:- abuela pero dios nos va a cuidar. Pasa que son muchos y tienen mucho poder y dinero. Pero si vos me enseñaste que dios tiene más poder.  <br />
Esas eran las charlas que se daban a la noche antes de dormir, pero la abuela sufrió mucho, fue muy intimidada, ella no tenía ni un abogado, ni gente que la apoyara. A la persona que si recuerdo que nos apoyó que mi abuela manifestaba como amiga era la señora Silvia Capraro, ella a su forma dio testimonio que doña Rosenda era antigua pobladora, no era usurpadora. Ella se preguntaba como demuestro que no soy usurpadora, no le salía la palabra usurpadora. Como demuestro que vivo hace muchos años acá, no hay un papel que lo diga, no vino ninguna persona que diga que había una comunidad o algo que dijera que vivíamos hace muchos años acá, la gente como un intendente que dijera estos son antiguos pobladores, o gente que nació en la tierra o son un pueblo originario, no había nadie… </p><p>
El acoso fue tal que doña Elma casi baja los brazos y se resigna al traslado forzoso. La intervención de su compañero José Miranda nacido en Portezuelo Traful que ya había sufrido un injusto desalojo por parte de Parques Nacionales en 1978 durante la dictadura fue tal que mandó para atrás el plan inicial de quedarse con toda la costa del hoy llamado Puerto Elma, <br />
Asi lo cuenta Elma:<br />
…y acá que está presente José Miranda que es mi compañero, dice:- ¡No! Acá no se van a mover mi familia. “Yo voy a matar un Dotras”, estas fueron las palabras para que pudiera frenar todo lo que estábamos viviendo en ese momento. Yo mato un Dotras pero mi familia va a quedar aquí y yo me voy a ir preso. Fue para que Dotras dijera bueno, se van a quedar aquí, y le voy a entregar el título, la escritura…<br />
…Tenía una casita muy precaria, de 4 por 8, de madera, se llenaba esa casa de abogados, y de autoridades que traía el señor Dotras. En la cual decía que esto era dueño de él. Y yo digo, por qué no reconocer, porque nadie, nadie, vio otra casa que no fuera la de los Antriao legítimos...Ellos murieron como le digo, acá se velaron. Y por qué no lo recuerdan ellos. Por qué no dice: allí vivió Carmen (Rails), era mi abuelita. El Antriao, el hermano del cacique, jamás, nunca, porque (a) ellos no le conviene, porque esta tierra, ellos la tienen destinado como los traen de allá, de hoteles tras hoteles, y este dice que debe ser un suelo que debe ser sí o sí hotel. Que ellos deben cumplir con una ordenanza municipal. Que no se puede hacer casa. ¡Ni se te ocurra, me dice un intendente, hacer casa para tus hijos! Porque eso ¡no! dice. <br />
…¿Cómo le digo? Si no tenía ni para comer, en aquellos años. ¿Cómo voy a tener yo dinero para hacer un hotel? …</p><p>
En la época de los aprietes acompañaban a Dotras una serie de abogados, arquitectos y altos funcionarios del municipio (gestión Marga Moure) junto al juez de paz del momento.<br />
Doña Elma recuerda con cariño a… “el señor Nader de la policía retirado, que fue el único que nos apoyó, junto a  Mariano (Nano) Barria y la señora Silvia Capraro que declararon lo que a todas luces siempre había sucedido, es decir, que en esa costa del Nahuel Huapi tan codiciada como nos remarca Elma, habían vivido tres generaciones de Antriao. Es decir Nader, Barria y Capraro testificaron a favor de Doña Rosenda.<br />
La ordenanza 314 de ordenamiento territorial</p><p>
Analicemos como en forma paralela se viene cocinando el futuro desarrollo inmobiliario de Villa La Angostura que empieza a explotar a mediados de los noventa cuando se termina el asfalto a Bariloche y llega la red de gas domiciliario. Corría el año 1986 donde regía una primera ordenanza, la 99, previa al código de edificación que regulaba de manera primitiva algunos modelos o planos de construcción, en esa época no había zonificación que si comienza con el primer código que es la ordenanza 314 del año 1988. Técnicos del Copade e interesados locales establecieron un ejido municipal con distintas zonas entre ellas el de desarrollo hotelero. Recordemos que con la ordenanza 99 se construyó el Hotel Bahía Manzano, luego de este desarrollo se limitó la cantidad de metros de altura y los retiros de las nuevas construcciones. Con la 314 se desarrolla una zona de hoteles de 1° categoría en las costas de los lagos.</p><p>
El grito de Miranda<br />
Pero que fue lo que realmente pasó para que la andanada de supuestos propietarios, abogados, arquitectos y altos funcionarios del estado municipal y del poder judicial del momento recularan. <br />
Doña Elma lo cuenta así:<br />
…el señor () le dijo, yo sé que lo de Traful, dice: - son paisanos malos. Dice: - yo pensé que, en ese momento iba a sacar el facón de abajo del poncho. Le dijo después, por eso sé que las palabras hicieron cambiar a todo el grupo que había acá. Le dijo:- yo pensaba que en ese momento acá quedaba un desparramo. Se fueron, se retiraron en el momento que habló José Miranda…</p><p>
El día que el Concejo Deliberante apoyó a doña Rosenda</p><p>
Fue muy importante el escándalo que produjeron en la sociedad angosturense todos estos hechos que al no haber diarios ni radios se difundían de boca en boca como si fuera un incendio de indignación.<br />
El Mapeo “Huellas y Senderos” realizado por el ODHPI (Observatorio Derechos Humanos de Pueblos Indígenas) resalta que tomó estado parlamentario desaprobándose las maniobras de despojo y lo relata de la siguiente forma:</p><p>
Don Jaime De Nevares y el consejo a doña Rosenda<br />
A comienzos de los ochenta en uno de sus habituales viajes a la cordillera sur neuquina don Jaime visitó a doña Rosenda en su casa y ella muy preocupada y temerosa le relató los inicios de las presiones para que abandone la costa del lago.</p><p>
<br />
 Así lo cuenta una de las hijas de Elma:<br />
… don Jaime estuvo con mi abuela y le aconsejó de que no tirara ningún árbol abajo aunque la presionaran, porque los arboles hablaban de su historia, no solo los árboles frutales que plantaron, porque mi abuelo Quiroga era agricultor y le habla sobre todo del nogal que tiene muchos años. Ese árbol Rosenda: - nunca lo tire.  Mi abuela le preguntaba:- ¿Por qué? y él le dijo: hay una ley veinteañal que se llama así por los veinte años y vos estás más de 20 años en este lugar, que había leyes que la amparaban y sobre todo por la cantidad de años que ella estaba, le dijo que tuviera paz y tranquilidad que Dios la iba a cuidar…<br />
Posesion veinteañal: La usucapión es un término jurídico que indica un modo de adquirir la propiedad por el transcurso del tiempo. Esta adquisición se lleva a cabo mediante una posesión ostensible y continuada durante 20 años sin justo título o buena fe y 10 años con justo título y buena fe.</p><p>
Acaba de salir un nuevo trabajo interdisciplinario de Gemas  (Grupo de Estudios sobre Memorias Alterizadas y Subordinadas). </p><p>
Están trabajando como una red de investigadores (docentes y alumnos) pertenecientes a distintos centros universitarios del país. Desde su conformación en el año 2008  han venido desarrollando en espacios formales de investigación y extensión, así como en espacios informales de participación política e intercambio de conocimientos. Recomendamos a los interesados sumergirse en su lectura<br />
https://gemasmemoria.com/2021/04/12/paraje-arroyo-paichil-puerto-elma-lof-paichil-antriao-las-memorias-y-silencios-que-hacen-frente-a-un-desalojo-en-puerta/</p><p>
En uno de los artículos, la Historia del Silencio se hacen la siguiente pregunta:<br />
En primer lugar, ¿Cómo es posible que el Estado –en sus versiones locales como gobernadores, intendentes, inspectores y jueces– hayan podido negar sostenidamente desde principios del siglo XX una historia tan profunda de ancestralidad mapuche en el territorio cuando, tan solo en unas horas de escuchar a los integrantes de la familia, esta deviene evidente para cualquier interlocutor con escucha seria y responsable? Pero más nos preocupa ¿Cómo los privados hoy pueden legitimar su pretensión de propietarios sin que sus procedimientos de obtención de firmas sean investigados y, si fuera el caso, juzgados? ¿Qué sucedió en esta historia para que el Estado –encarnado en cambiantes funcionarios de gobierno– no haya siquiera considerado escuchar formal y seriamente los testimonios de la gente de Paichil Antriao? Finalmente, ¿Por qué el Estado no está en el banquillo de los acusados y sí están bajo sospecha de usurpación quienes siempre vivieron allí?<br />
Nosotros desde Archivos del Sur también demandamos estas respuestas.<br />
</p></p><p><em><strong><a href="https://archivosdelsur.ar/items/show/275">For more (including 8 images), view the original article</a>.</strong></em></p><p></p>]]></summary>
    <published>2024-07-08T18:58:10+00:00</published>
    <updated>2024-07-08T22:20:27+00:00</updated>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="https://archivosdelsur.ar/items/show/275"/>
    <id>https://archivosdelsur.ar/items/show/275</id>
    <author>
      <name>Archivos del Sur</name>
    </author>
  </entry>
  <entry>
    <title type="html"><![CDATA[Carmen, Rosenda y Elma: tres generaciones, tres mujeres y una misma lucha.<br />
 – 134 años vivenciando Villa La Angostura: 1888 - 2021 ]]></title>
    <summary type="html"><![CDATA[<p><img src="https://archivosdelsur.ar/files/fullsize/bc28b5c9c00c2aa58489af1edb6df01f.jpg" alt="Carmen Rails o Rapil en la población Juan Bautista Antriao - Lago Nahuel Huapi" /><br/><p><strong><em>En esta segunda entrega sobre la zona de Puerto Elma, Archivos del Sur escribe sobre tres generaciones de mujeres. Por Gerardo Ghioldi.</em></strong></p><p>Una de las nietas de doña Rosenda nos contó el secreto que en las noches de angustia su abuela Rosenda le confesaba a una niña que ya iba a la escuela y marca claramente el acoso cultural que sufrían los mapuche ya entrados los años 80 hace solo 40 años atrás.<br />
…me contaba que la abuela Carmen Rails (Rapil) hablaba el mapuzungun pero lo hablaba delante de los turistas de forma secreta y le daban unas monedas para que hable pero decía que era oculto y era secreto, muy secreto y que yo no lo contara tampoco, y yo decía cuanto misterio, y yo le preguntaba qué era eso de la lengua, y ella me decía que nosotros no pertenecemos a este pueblo y yo me preguntaba pero a qué pueblo si nosotros vivimos acá y somos argentinos, yo ya tenía algo de escolarización…</p><p>
Política de consensos culturales</p><p>
La historia de nuestra región no debe verse como un partido boca vs river o los mapuche vs los pioneros. La grieta alienta al infinito el racismo convirtiéndose en una barrera insuperable de reencuentros, de inclusiones, de aceptaciones en fin, de derechos.</p><p>
La historia regional cambió para siempre desde 1879 con la Conquista del Desierto pero eso no significa ganamos los argentinos y les imponemos a los perdedores los cadalsos de la historia como fue el trabajo inhumano en la mayoría de las estancias y la negación de sus verdaderos derechos como pueblo originario y especialmente como seres humanos.<br />
Como apreciación personal no creo que hayan ganado los argentinos. Los que si ganaron fueron los estancieros especialmente los británicos en el sur patagónico.</p><p>
La genocida resolución del conflicto todavía tiene oportunidades de sanar pero para eso se necesita una sociedad consciente de su historia para decidir las reparaciones que se deben hacer.<br />
Esto se llama política de consensos interculturales. Hasta ahora ningún presidente argentino pidió perdón por el genocidio que marca la fundación del estado argentino. Esto es un hecho innegable y hasta que esto no ocurra seguiremos con los ojos vendados.</p><p>
Lo que al menos si podemos hacer como sociedad los que fuimos llegando desde 1889 a la fecha es reconocer la verdad histórica. Tanto los mapuche preexistentes como los criollos que llegaron a lo que hoy es el Parque Nacional Nahuel Huapi a fines del siglo XIX  luchan por su verdad histórica y por ende el reconocimiento de sus derechos. A ellos se les sumaron una oleada de colonos argentinos, chilenos europeos y norteamericanos. Todos sufrieron hasta la locura por intentar domar la naturaleza bravía del Nahuel Huapi. La inmensa mayoría tiene historias increíbles de superación y resiliencia. <br />
Algunos, los menos, representantes de la avaricia humana se beneficiaron enormemente. Fueron estafados en la buena fe tanto mapuche, criollos y colonos. Los ejemplos son innumerables y entre ellos el caso paradigmático de Juan Bautista Antriao y Carmen Rails o Rapil que es el que estamos contando.</p><p>
La enorme riqueza del experimento humano que fue y es la colonización del Nahuel Huapi se ve enriquecida (y por eso es extraordinaria) por el mestizaje de nacidos y llegados.<br />
Pero para que esta fórmula funcione debe tener aceptación social, es decir debe enseñarse, debe debatirse como un valor tanto al interior de las familias como en la escuela para así llegar a un nuevo acuerdo donde todos estemos incluidos y por lo cual tengamos los mismos derechos.<br />
Si los tanos se juntaban e izaban la bandera italiana, si los suizos terminaron haciendo el curanto mapuche más famoso del Nahuel Huapi, si los chilotes eran los mejores agricultores y tantos ejemplos más, todo esto forma parte de la cultura del Nahuel Huapi como región.<br />
Este nuevo acuerdo social y cultural del cual estamos convencidos, es la única forma de salvar la grieta del racismo y la denigración. Es el que nos llevará a exigir a los políticos la implementación del famoso relevamiento territorial y estudio de títulos del otrora lote 9 donde habiendo una comunidad mapuche, los Paichil Antriao (previa  a la llegada del estado) se les construye un ejido urbano completo produciendo el desmembramiento del territorio y la casi desaparición como pueblo preexistente.</p><p>
Se están cumpliendo 100 años de la huelga patagónica más increíble que haya visto la Patagonia inmortalizada por el mejor libro de investigación que leí en mi vida “La Patagonia Rebelde” escrita por Osvaldo Bayer a fines de los sesenta en un marco de violencias tremendas que marcarán a la sociedad argentina.<br />
Leer o simplemente mirar la película La Patagonia Rebelde de Héctor Olivera con guion de Osvaldo Bayer es comprender que nos pasó y como se intentó silenciar la rebeldía en 1921. Si nos situamos en 1921 se acerca el momento del fusilamiento de 1500 peones argentinos, chilenos, huilliches, italianos, polacos, rusos, españoles sin distinción de credo ni país. Solo el 7 de diciembre de 1921 se fusilaron 700 peones en la estancia La Anita en Santa Cruz de los Braun Menéndez.<br />
Estos trágicos antecedentes son los que marcan hasta qué punto la violencia estatal comandada por el Coronel Héctor B. Varela del ejército argentino con las órdenes del presidente Irigoyen sumadas a los apetitos insaciables de autoridad y explotación de la Liga Patriótica y la mayoría de los estancieros santacruceños lograron disminuir los salarios de 120$ mensuales a 60$ u 80$ en el mejor de los casos además de domesticar los cuerpos rebeldes de los patagónicos.</p><p>
Volvamos a la historia de las tres mujeres Carmen, Rosenda y Elma.<br />
La primera entrevista que hicimos a doña Elma Quiroga Antriao fue en 2006, veinte años después del intento de traslado por parte de Dotras y demás propietarios de lo que sería después la hostería La Posada. Así relató parte de la rica historia familiar:<br />
…Este momento de poder contar un poco, de los años que vivieron mis abuelos, mi madre me contaba que bueno, llegaron acá siendo los primeros pobladores que venían de Chile, dos hermanos. En la cual obtuvieron este suelo que hoy piso, lamentablemente muy envidiado. Y bueno, llamándome también ellos un poco intrusa, usurpadora. Y yo sé eso que eso no es así. Porque recuerdo muy bien cuando mi madre me decía: llega el primero a la Argentina, el gobierno le dio a este hermano esta tierra desde el Lago Correntoso  hasta el puerto Villa La Angostura. Este hermano (Ignacio), vuelve a viajar nuevamente a Chile, y se trae el hermano (Juan Bautista Antriao) que sería el padre mi madre. Este hermano le dice, que le limpiara y le sembrara la tierra. Que la había obtenido del gobierno, por baquiano de cordillera le entregó el gobierno esta tierra. Te voy a dar en parte de pago, si vos me sembrás y me limpiás el terreno que yo te di. Y así lo hicieron. Y yo siempre lo llamé el hermano pobre, y el hermano rico. La cual el hermano rico le daba trabajo al hermano pobre que sería nuestro abuelo. Sembraron, y ellos siempre se acordaban que cosechaban mucha papa, centeno, cebada, harina; llevaban a los molinos en (...), con otro señor ahí para hacer la harina…vivían del ganado ellos, tenían las ovejas, animales vacunos. Y decía que era muy duro porque la mercadería de lo que era comestible la iban a buscar en carguero a Chile. Y duraban muchos días para ir y volver. En la cual dice, siempre se acordaba la abuela, que la cordillera muy celosa, que cuando pasaban con los cargueros se ponía a llover ¡pero a baldes! Y tenía que llevar muchas bolsas para poder traer la harina, y todas las cosas, que no se mojara la azúcar, la yerba. Y bueno, eran cosas que se recordaban siempre los abuelos. Y bueno, uno que era chiquita mucho no le presta atención… <br />
… Con los años, he valorado todo aquello que nos contaba mi madre. Y bueno, fueron pasando los años, mi abuela (Carmen) murió de 120 años en este lugar. Tuvo muchos hijos, hijas, en la cual todos murieron, mi mamá (Rosenda) murió de 78 años, en este lugar, nacida y criada en este lugar. En aquel entonces no había médico, no había hospital, así que se atendían como podían ellos. Y todos los hermanos de mi madre, murieron acá. Fueron nacidos y criados acá. Y yo como estoy hablando en este momento, le estoy contando esto, ya voy a tener 50 años, medio siglo, y también nacida y criada acá en este lugar…</p><p>
Doña María Isabel Catalanes, la abuela de Miguel Cárdenas había nacido en 1906 en Correntoso, quedó huérfana a los dos años y comienza su vida junto a la familia Antriao en lo que hoy se llama Puerto Elma. La abuelita Catalanes (toda una institución en Villa La Angostura) fue testigo privilegiada de la historia de los Antriao del Nahuel Huapi. No fue nada fácil la vida para María Isabel y así lo relata su nieto Miguel:<br />
“Recuerdo a Ignacio (Antriao) por las historias de la abuela, al tiempo después de 30 años, ella vuelve a vivir en el mismo lote 9 y por permiso del cacique ya que era reconocido de esa manera. Ella desarrolla su niñez en esa zona, no fue nada fácil. Ella tuvo que salir a trabajar desde los 8 años donde la  tomaron en el hotel Correntoso”</p><p>
“ Ella ya de grande siempre visitó a la familia Antriao, era como su obligación moral, y era un caserío, la gente que trabajaba la tejuela y no porque era lindo sino que era el único material que se podía utilizar para poner el techo, eran especialistas en hacer ese tipo de trabajo, vos veías como las ponían y no se llovía, gente que conocía mucho, buscaban el trozo de ciprés y te hachueleaban las tejuelas y con un cálculo casi matemático por el espesor que tenían y como la hachuela al golpear el trozo de ciprés daba la misma medida siempre, años de práctica. El caserío era una familia comunitaria, había un caserón grande con un tacho o fuego en el centro y ellos vivían ahí, me acuerdo haber visto de chico ya que mi abuela me llevaba, era una familia comunitaria.</p><p>
<br />
¿Eran muchas familias?<br />
Claro, vivían mucha más gente, me acuerdo de Vicente Antriao, de José Antriao,  de doña Juana Antriao que la conocí de grande, ella ya estaba muy enferma, era la mamá de Eliana Antriao que a su vez era hija de Doña Dominga Antriao que era hija de Carmen Rail. Dominga y mi abuela que eran muy amigas, casi hermanas ya que se criaron juntas, tenían la misma edad. Conocí a don Quiroga que era el marido de doña Rosenda Antriao que es la mamá de Elma. Don José Antriao se dedicaba a trabajar con los bueyes, para trasladar maderas, trabajos de chacra. Mis recuerdos son de fines de los sesenta.</p><p>
Contacto Facebook: Archivos del Sur<br />
</p></p><p><em><strong><a href="https://archivosdelsur.ar/items/show/274">For more (including 7 images), view the original article</a>.</strong></em></p><p></p>]]></summary>
    <published>2024-07-08T14:45:03+00:00</published>
    <updated>2024-07-08T19:29:58+00:00</updated>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="https://archivosdelsur.ar/items/show/274"/>
    <id>https://archivosdelsur.ar/items/show/274</id>
    <author>
      <name>Archivos del Sur</name>
    </author>
  </entry>
  <entry>
    <title type="html"><![CDATA[La historia del hoy llamado Puerto Elma que en realidad es la población de Juan Bautista Antriao y Carmen Rails. Lote 9 . Villa La Angostura – Una aproximación histórica del lote 9 de la colonia agrícola pastoril Nahuel Huapi. Parte 1<br />
Por Gerardo Ghioldi<br />
]]></title>
    <summary type="html"><![CDATA[<p><img src="https://archivosdelsur.ar/files/fullsize/3cbd9478a70c2f5ac1fcbbb0cb9117f5.jpg" alt="Familia Antriao de la costa del Nahuel Huapi- 1950- " /><br/><p><strong><em>Cuando en el año 1999 empezamos a recorrer los barrios y parajes del Nahuel Huapi con una pregunta que nos inquietaba ¿y en VLA donde están los mapuche?, nos encontramos con la historia de doña Elma Quiroga Antriao. ioldi para Archivos del Sur</em></strong></p><p>Pero antes de empezar con las contadas de Elma creemos necesario refrescar algunos hechos históricos que necesariamente aclaran sobre la disputa que empezó hace más de 70 años cuando un ingeniero civil Juan José Dotras llegó a la región con el propósito de registrar (entre otros) el arroyo Paichil que recorre desde las laderas del Belvedere hasta desaguar en el Nahuel Huapi, dentro del territorio de lo que hoy es Puerto Elma. <br />
Ni lento ni perezoso  aprovechó su momento histórico y logró apropiarse de todas las tierras que hoy conforman el populoso barrio Las Lomas del Correntoso y la costa del Nahuel Huapi adyacente y ponerlas a la venta a través de la primera inmobiliaria de Villa La Angostura llamada Arenys s.r.l. domiciliada en pleno centro de la Capital Federal, calle Libertad 133. Este loteo fue aprobado por la 1° Comisión de Fomento encabezada por Francisco Capraro en 1951 a través de la resolución 9/51 el 1 de noviembre de 1951.</p><p>
Se llamó pomposamente Parque Lomas del Correntoso situado en el corazón del Parque Nacional Nahuel Huapi.<br />
No está claro si Dotras reescribió un veinteñal o a quien le “compró” las tierras pertenecientes a la reciente Sucesión Antriao que estaba representada en un primer momento por Victoriano Antriao uno de los hijos de don Ignacio Antriao, permisionario desde 1902 y que fallece en 1936.<br />
Lo que sí sabemos es que firma el plano de subdivisión del lote 9 en tres partes por lo cual estaba bien al tanto de la Sucesión Antriao.<br />
Muy interesante y clave será entender el meticuloso sistema de apropiación empleado, siendo esta investigación la que se le reclama al gobierno neuquino con el estudio de títulos y el relevamiento territorial, es claro por qué no se realiza al día de hoy y en vez de resolver el tema políticamente se tira el fardo a la Justicia Neuquina. </p><p>
Para la sucesión José María Paichil: La fracción 1 de 130 hectáreas 2 áreas 87 centiáreas;  La fracción 2 de 222 hectáreas 87 áreas 48 centiáreas. Para la sucesión de José Ignacio Antriao: La fracción 3 de 272 hectáreas 10 áreas 06 centiáreas.</p><p>
<br />
El primer gran loteo inmobiliario lo había hecho el estado nacional a través de Parques Nacionales a principios de la década del 40. Son los lotes que conforman hoy el casco histórico de la Villa, es decir el Puerto y alrededores. Son comprados por personas de cierto capital recordemos que está situado sobre el lote 9 original de los Paichil Antriao.<br />
Luego a partir de la creación de la 1° Comisión de Fomento de Villa la Angostura en 1946, se abre un increíble negocio inmobiliario (Parques Nacionales pierde poder de decisión sobre el territorio incluido en el ejido municipal alrededor de 8000has), en un par de años casi todo el lote 9 queda descuartizado en lotes con dueños que empiezan a pagar sus impuestos, este negocio es el que no desaprovecha el ingeniero Dotras.</p><p>
Después de 130 años de vivencias, el despojo está a la vuelta de la esquina.<br />
Retornemos a ese momento situado a fines de 1880 y principios de 1890 donde los Antriao, los dos hermanos, Ignacio y Juan Bautista llegan o regresan a su terruño luego de la Conquista del Desierto. <br />
Su llegada desde la localidad de San Pablo, poblado rural vecino de la industriosa ciudad de Osorno, donde los mapuche de ambos lados de la cordillera se acercaban para comercializar, relacionarse, casarse y fundamentalmente para ser registrados como nuevos ciudadanos logrando un carnet de ciudadanía, condición necesaria que impone el estado chileno para empezar a circular por el territorio. Es importante saber que  Osorno en 1880 ya contaba con iluminación pública y la inmigración alemana llegada desde 1850 había convertido el pueblito en una ciudad pujante y muy industrializada. Los Mapuche solo accedían a Osorno como mano de obra barata. En esos años posteriores a la Pacificación de la Araucanía con todo el enorme proceso de despojo que sufrieron como pueblo, los Mapuche expulsados se protegían en las ciudades aledañas en especial la comuna de San Pablo donde la presencia de la Iglesia Católica los intentó hacerlos sus fieles a cambio de una suerte de protección. Sincretismos obligados.</p><p>
Es por eso que los Mapuche del lado este de los Andes, que habían escapado por los boquetes cordilleranos durante la sangrienta Conquista del Desierto se refugian, se casan y fundamentalmente se registran en Chile.<br />
La disputa de los Estado Argentino y Chileno que sucede a posterior de los procesos genocidas sobre el pueblo Mapuche siguen con la misma lógica bélica que casi llega a la guerra a fines del siglo XIX y que con laudo británico mediante, se llega a un acuerdo pacífico repartiéndose los territorios de los pueblos originarios de lo que llamamos Patagonia cuyo nombre original es Wallmapu.</p><p>
En la disputa de nuevos territorios (millones de hectáreas) y recursos ávidos tanto por los estancieros  como por el estado en general, Chile lleva la delantera ya que había afinado un “exitoso” plan de colonización del sur chileno con la “sustitución” de población mapuche por europea en especial alemana que se ve reflejada hoy en día desde Valdivia hasta Puerto Montt. El estado Chileno aprovecha la ventaja  e instala una serie de registros civiles para hacer suyos a las familias mapuche que ya desplazadas y sin territorios empiezan a vagar en una suerte de diáspora buscando un lugar para asentarse.<br />
Otro dato a tener muy en cuenta es que el registro civil más cercano a Nahuel Huapi a fines del siglo XIX es justamente la comuna de San Pablo a unos 150 km. Por lo cual las familias no solo mapuche sino también criollas que circulan por el territorio en la última parte del siglo XIX se dirigen  a dicho registro para tener los papeles en orden, ya que el estado los obligaba a estar registrados.</p><p>
 El trabajo de mapeo Huellas y Senderos de lectura obligada para entender la complejidad de la presencia Mapuce en la zona y el proceso de despojo que sufrieron lo explica de esta manera:<br />
“Sobre las razones que llevaban a los mapuce a cumplir con estos trámites oficiales, pueden darse variadas interpretaciones: puede que en muchos casos fueran obligados a hacerlo, y también que vieran conveniente registrarse ante el avance inexorable de los Estados chileno y argentino, y la paulatina desaparición de las pautas de vidas existentes hasta ese momento. Se trata, en cualquier caso, de un aspecto de la imposición cultural que siguió a la conquista. Quizás fuera un absurdo para ellos, pero este proceso de domesticación fue fundamental en la estrategia de construir ciudadanos para el Estado chileno. También es muy posible que obtener la ciudadanía chilena fuera una condición para poder comerciar y trasladarse más o menos libremente en esos años. De esta manera, el Estado chileno -con una mayor presencia en la cordillera- nacionalizaba a todos los mapuce indocumentados hasta el momento y utilizaba el argumento de la presencia de “ciudadanos chilenos” como factor para tratar de sentar derechos sobre los territorios en disputa con la Argentina. Por otro lado, hay que tener en cuenta que hasta la finalización de la ‘Conquista del Desierto’ en 1885, la presencia del Estado argentino en la zona a la que nos referimos era inexistente; una institución relativamente menor, como es un registro civil, recién podía encontrarse -del lado argentino- en Carmen de Patagones, a unos a 1000 Km del Nahuel Huapi . Por una razón práctica de distancia, los mapuce de esta zona iban a San Pablo, cruzando la cordillera, que distaba sólo unos 150 Km.</p><p>
Es recién en 1897 cuando se funda el registro civil en Nahuel Huapi y en otros poblados como Bariloche y Comallo, y empieza a cambiar la nacionalidad de las gentes que habiendo nacido al este de la cordillera eran registrados como chilenos.<br />
La disputa territorial entre Chile y Argentina también se daba en que los ciudadanos sean chilenos o argentinos ya que era un factor de presencia y que “daba “derechos. Para la historiografía chilena tanto el Lacar como el Nahuel Huapi eran territorio chileno (por herencia del Reyno de Chile) por lo cual la disputa fue ardua al punto tal de llegar a los aprestos militares de fines del siglo XIX.<br />
Para tener más información sobre este momento decisivo, leer el novedoso libro editado por la Universidad de  Filosofía y Letras (UBA) llamado “Lof Paichil Antreao. Comunidad mapuche ancestral de la región de Villa La Angostura”, 2019 del cual la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer formó parte de su elaboración.<br />
Mientras los estados chilenos y argentinos disputaba el mismo territorio, los mapuche sobrevivientes buscaban nuevos espacios para vivir y encuentran en el sur neuquino una  oportunidad y se asientan.<br />
Aquí el punto es si llegan o regresan y son muchos los testimonios que certifican ambas opciones.</p><p>
Lo que no queda dudas, al hallarse en el Archivo Histórico de Parques Nacionales  el famoso expediente 118/36 en especial el folio 13 reverso donde José María Paichil relata que pertenecía a la tribu de Namuncura y Platero es decir que Paichil pertenecía al territorio de lo que hoy es Argentina echando por tierra el clásico y estigmatizante eran chilenos. También marca a 1888 como la fecha en que se encuentra en el llamado paraje Correntoso, 3 años después de la finalización de la Conquista del Desierto. Jarred Jones llega a Tequel Malal en 1889, Newbery  en 1894 a La Primavera, Carlos Wiederhold en 1894 a Bariloche.</p><p>
130 años de posesión ininterrumpida por parte de los Antriao del Nahuel Huapi</p><p>
Otro testimonio fundamental es el que nos dio Aurora Paichil, viviente en Pichi Traful cuando la visitamos el 11 de diciembre de 2002 en su casa y nos aseveró: <br />
	“¿De dónde venía la familia Paichil? Venían del Azul, yo no sé si él sería chileno o argentino, mi mamá decía que habían venido del Azul, cuando hubo la expedición, los corrieron a todos de allá y se fueron a Chile, mi papá era chiquito todavía, cuando se fue con el padre a Chile, la madre había muerto, ya,(él) ya vino grande…ella contaba que los habían corrido, nomás, le quitaban donde vivían y los echaban, que se vayan, venían españoles, no sé qué eran, eran conquistadores, entonces se fueron a Chile, después volvió cuando era grande…”</p><p>
<br />
Cuando doña Aurora cuenta del Azul se refiere al sur de la provincia de Buenos Aires y la confusión al mencionar conquistadores españoles es una gran manipulación ideológica para hacerles creer a los mapuche supervivientes de la masacre y a su descendencia que los que los asesinaron, secuestraron a sus hijos y los distribuyeron como mano de obra esclava en los Cañales de Tucumán o repartieron a las mujeres como sirvientas de la clase dominante porteña no había sido el estado argentino sino los españoles con la intención de quitarse culpas cuando justamente luego de la Campaña el estado argentino necesita hacer a los mapuche, argentinos, para que trabajen en las estancias otorgadas a la oligarquía porteña que financió la Campaña Del Desierto por medio de un bono patriótico que fue canjeable por inmensos territorios patagónicos, donde el caso George Newbery es testigo de esta maniobra.</p><p>
Para obtener más información de donde venía Paichil leer “Lof Paichil Antriao, Comunidad mapuche ancestral de la región de Villa La Angostura”. Página 17. Filo UBA 2019 que lo podes encontrar en la Bib. Pop. Osvaldo Bayer.</p><p>
<br />
Cuando una foto vale más que 1000 palabras</p><p>
“Memoria presentada al tribunal nombrado por el gobierno de su Majestad Británica para considerar e informar las diferencias suscitadas respecto a la frontera entre las Repúblicas argentina y chilena a fin de justificar la demanda argentina de que el limite se trace en las cumbres de la cordillera de los Andes de acuerdo a los tratados de 1881 y 1893 – Londres 1902”<br />
Biblioteca Cancillería Argentina</p><p>
Por último para completar sobre los orígenes de los Paichil Antriao y el contexto sociopolítico que se daba a ambos lados de la frontera después de la Conquista del Desierto queremos resaltar el análisis que realiza “Huellas y Senderos” acerca de la llegada a la zona de Comisión de Limites encabezada por el Perito Moreno al Nahuel Huapi y por qué se les concedió a los Paichil y Antriao el mejor lote de la Colonia Agrícola Pastoril Nahuel Huapi en 1902:</p><p>
…La llegada de la comisión de límites argentina a la zona de Correntoso en 1897, marcó en el plano confeccionado y posteriormente presentado en el laudo arbitral británico (1902) a “casa Paichil” con varias construcciones, entre casas y galpones además de corrales. Estas construcciones no se pudieron hacer de un día para el otro, sino que manifiestan que la presencia de los Paichil Antriao en Correntoso databa de varios años atrás. Evidentemente, ésta era una zona perfectamente conocida por José María Paichil. Este “saber del territorio” fue aprovechado por quienes conformaban la Comisión de Limites, nombrando a Paichil como baqueano para llevar a cabo la tarea de reconocimiento del paso Puyehue y la cabecera norte del lago Espejo, entre otros puntos donde se terminaron por colocar los hitos limítrofes. El hecho de que cumpliera perfectamente esta función de conocedor profundo de la zona, indica que no era un recién llegado a Nahuel Huapi, como se intenta afirmar en la historia oficial de Villa La Angostura, sino que por el contrario, era una de las personas que ejercía un control sobre el territorio que comprende la zona norte del lago Nahuel Huapi llegando hasta el lago Correntoso. Una situación similar se daba con Ignacio Antriao, quien era reconocido como botero de dicha Comisión de Límites, cumpliendo funciones en el control del paso del río Correntoso durante su vida, hasta que Parques Nacionales construyó el puente para fines de la década del ‘30. De este modo, podemos afirmar que Paichil y Antriao cumplían la función de kimce o kimvn ce que, en términos mapuce, significa “el conocedor comunitario”, función que no se adquiere de un día para el otro. El conocimiento real del territorio por parte del Perito Moreno logró desarticular la hipótesis chilena de las pendientes de los ríos cordilleranos y el lugar donde desaguan (Atlántico para Argentina – Pacífico para Chile). El criterio de las Altas Cumbres propuesto por Moreno permitió al Estado Argentino -una vez derrotado militarmente el pueblo mapuce- quedarse con inmensas extensiones de tierras que pasaron a la especulación inmobiliaria y al enriquecimiento de figuras prominentes de la oligarquía argentina.</p><p>
Próxima entrega la Historia de tres mujeres, Carmen Rails, Rosenda Antriao y Elma Quiroga Antriao y la sombra negra del despojo<br />
Fuentes utilizadas y recomendadas<br />
1-	Historias de las familias Mapuche Lof Paichil Antriao y Lof Quintriqueo, mapuche de la margen norte del lago Nahuel Huapi- compilación Archivos del Sur – 2009<br />
2-	Expediente 118/36  - Ministerio Agricultura de la Nación – archivo APN<br />
3-	100 años del lote 9: perfil del poder, silueta de la resistencia. Susana Lara<br />
4-	Lof Paichil Antriao. Comunidad mapuche ancestral de la región de Villa La Angostura – 2019- editorial Facultad Filosofía y Letras – Universidad de Buenos Aires<br />
5-	Huellas y Senderos – informe final de los resultados del relevamiento territorial, histórico, social y cultural del Lof Paichil Antriao. Opdhi – Observatorio de Derechos Humanos de Pueblos Indígenas<br />
6-	Entrevista Aurora Paichil – Pichi Traful  realizada el 11 de diciembre de 2002 por Archivos del Sur<br />
</p></p><p><em><strong><a href="https://archivosdelsur.ar/items/show/271">For more (including 7 images), view the original article</a>.</strong></em></p><p></p>]]></summary>
    <published>2024-07-04T23:37:02+00:00</published>
    <updated>2024-07-08T14:29:39+00:00</updated>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="https://archivosdelsur.ar/items/show/271"/>
    <id>https://archivosdelsur.ar/items/show/271</id>
    <author>
      <name>Archivos del Sur</name>
    </author>
  </entry>
</feed>
